jueves, noviembre 03, 2005

Abismo, tierra, piedras y agua




Hoy me han dado los buenos dias sin sol. Escogí un día fatidico para salir, en ayunas, corriendo de mi nueva casa sin un misero café apenas. Cuando leés malas noticias deberías tener el estomago caliente al menos para qué no se te queden en el estomago bailando.
Me paseé demasiadas veces por el borde de mi abismo laborioso y el primer soplo me ha empujado con fuerza. me he quedado de puntillas como una bailarina no gracil haciendo vaivenes sobre una roca, aprendiendo a jugar a ser viento. . . Si pudiera retroceder.. cambiaría tantas cosas, haría y desharía tanto viejo. Pero viene la vida y me golpea fuerte, me insulta y me pide que la mire. La vida dice que no hay remedios para volver atrás y la memoría me cuenta que tampoco hay un pasado al que se pueda huir. Y yo quiero vivir, esa es la única pregunta que no tiene dudas, quiero aprender a pisar el suelo y ser tierra.
Intento hacer alguna tontería para no pensar. Escribirle por ejemplo un mensaje coqueto al poeta de los ojos de almendra, cualquier tontería que me distraiga un momento. Pero nada vuelve la vida y me dice que no me interrumpa, que no hay atrás, que la mire.
Y Madrid no poseeé sitio , momento, brazos o personas que me hagan sentirme segura del todo. Aquí no hay sitios para esconderse y por eso aquí me quedo. Si no me escondo, no huiré. Si no huyo quizás aprenda por fin a levantarme.
Sí me quedo y solo me permito viajar con la memoria al lugar y los brazos donde me senti segura. Recuerdo, invoco los olores protectores de mi madre viva y de mi abuela muerta, y el del rio donde me bañaba en tesierras y los arroyos a los que no tenía miedo. Pero de estas dos mujeres una no esta y la otra ya no puede protegerme. De ser adulto el precio es no poder huir en otro . En la memoría viajo y acaricio las piedras de mi rio fantasticamente magnificado por los recuerdos, y me tumbo de espaldas, sobre las piedras, entre las dulces algas que me lamen y las crias de pez que capturaba para vender como cebo de pesca. Debajo del agua, estoy debajo del agua y como es un sueño no me ahogo y como es un sueño es mentira. Así que rezo, ójala que el agua de mis sueños me limpie y se pueda llevar toda esta mierda!!

1 comentario:

Kuan dijo...

Efectivamente, no se puede volver atrás, al pasado, porque es él quien nos trae hasta donde nos encontramos, a este presente continuo en el que somos...
También me ha conmovido tu artículo. No, no hay que esconderse ni huir, porque la vida nos saldría al encuentro.
Un beso